Para los profesores, aficionados y entusiastas de la Música de Banda, al igual que en otras facetas de la Música Clásica, existen un determinado numero de personas que con su aportación musical y sus composiciones han elevado al máximo exponente esta faceta de la Música < Las Bandas de Música > y que con su genialidad al componer supieron enaltecer y traspasar fronteras. Sirva esta pagina de recuerdo y homenaje para algunos de ellos, mis preferidos en este caso, y sirva esta página para conocer un poco mas de su historia para así comprender mejor su música; música que nos legaron y que al convertirse en muchos casos en el sentir del pueblo llano, se hizo inmortal e infinita.
A todos ellos; gracias.
EMILIO CEBRIAN RUIZ

Nace en Toledo, el 30 de julio de 1900; muere en Liria (Valencia), el 3 de octubre de 1943. Miembro del Cuerpo Nacional de Directores Civiles, nació en la Mezquita del Cristo de la Luz, museo del que sus abuelos eran conserjes. En 1915 ingresó en la Música de la Academia de Infantería de Toledo y, al año siguiente, ocupó plaza de Clarinete segundo en la Orquesta del Teatro Rojas, de la que al poco sería nombrado subdirector. A su frente demostró el gran talento artístico del que estaba dotado. Completó sus estudios musicales en Madrid, con Emilio Vega, director de la Banda de Alabarderos, quien le propuso ingresar como subdirector en la Banda de la Guardia Civil, ofrecimiento al que rehusó. Hasta su nombramiento como director de la Banda Municipal de Jaén en 1932, dirigió en Toledo los Coros del Colegio de Huérfanos Militares María Cristina y la Banda de La Lira.
En Talavera de la Reina, donde realizó una gran labor, reorganizó la Banda Municipal, con la que obtuvo en Toledo el Primer Premio de Bandas Civiles de 1961. De gigantesca cabe calificar su etapa al frente de la Banda Municipal de Jaén, a la que colocó entre las mejores de España. En 1933 mostró interés por participar en la oposición convocada para cubrir el puesto de director de la Banda Municipal de Sevilla, a lo que renunció tras conocer la intención de la Asociación Nacional de Directores de impugnar la convocatoria. Su muerte, signada por la tragedia, le sorprendió en Liria (Valencia) donde su hermano Francisco dirigía la Banda Primitiva, en el que ambos tenían que dirigirla. La lluvia obligó a trasladar el concierto a un local cubierto, con tan infausta fortuna que, poco antes del comienzo, se asomó a un balcón que carecía de balaustrada y cayó al exterior golpeándose en la cabeza con el borde de la acequia que rodeaba al edificio, falleciendo instantáneamente. La conmoción que el suceso causó en el pueblo fue indescriptible. Allí fue enterrado hasta que, años después, sus restos fueron reinhumados en su Toledo natal.
Dedicó "Nuestro Padre Jesús" (1935), su obra cumbre en el género de la música procesional, al Cristo jiennense del mismo nombre, conocido popularmente como "El Abuelo", aunque la hermandad malagueña del Nazareno del Paso quiso apropiarse de su dedicatoria. La hermosa composición incluye como contrapunto en su trío final un fragmento del "Himno a Jaén", cuya autoría corresponde también al propio Emilio Cebrián. Las restantes marchas que compuso fueron: "Cristo de la Sangre" (imagen del pueblo toledano de Torrijos), "Macarena" (1943, Esperanza Macarena de Sevilla), "Jesús Preso" (1943, de Jaén) y "María", marcha cuya existencia se conoce por medio de su hermano Francisco. La fuerte atracción que sobre él ejercía Sevilla le impulsó a dedicarle la bella pieza de guitarra "Recuerdo a Sevilla", que estrenó el afamado guitarrista flamenco "Niño Ricardo".
Fue autor también de pasodobles, marchas militares, canciones ligeras e himnos, entre los que pueden citarse los de Jaén, Granada, Úbeda, Arjona, Talavera de la Reina y Toledo. Recibió numerosas condecoraciones, entre las que cuentan la de la Real Academia de Bellas Artes de Toledo, la de Caballero de la Orden de la República, la de Socio de Honor de la Cruz Roja y la de Mayordomo de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús. A título póstumo le fueron tributados numerosos homenajes, entre los que figuran los de Jaén, Lliria, Talavera de la Reina (Toledo) y Toledo, donde le dedicaron calles. En 1993, al cumplirse el cincuentenario de su muerte, le fue tributado un nuevo y sentido homenaje en Jaén como prueba de que en la ciudad del Santo Reino no se le olvida.
PASCUAL MARQUINA NARRO

Nace el 16 de mayo de 1873 en Calatayud (Zaragoza). Su padre, director de bandas civiles, le aleccionó en el solfeo y a los siete años ingresó en el Coro de Infantes de la Basílica del Santo Sepulcro con su primer profesor, Ildefonso Pardos, Maestro de Capilla. Su afición desmesurada por la música le hizo ingresar en la banda Unión Bilbilitana, donde a los 9 años ya tocaba el flautín.
Empieza a componer muy joven y a los quince años escribe su primera obra, un Osarum para tenor y órgano. Calatayud se fue quedando pequeña para sus aspiraciones y a los diecisiete años se traslada a Daroca para dirigir su banda. Dos años duró esta formidable experiencia que puso alas a una inquietud que no cesaba, hasta el punto de adelantar su reemplazo y marchar a Barcelona para ingresar en la Banda del Regimiento de Luchana, lo que le permitió tocar en orquestas y estudiar armonía y composición con los Maestros Varela, Silvario, Martínez Soralla y Bonet.
En 1901 se presenta a oposiciones para ingresar en el Cuerpo de Músicos Mayores del Ejército. Contiende con treinta y ocho opositores, obtiene el número uno y la plaza de director de la Banda del Batallón de Zapadores de Llerena de guarnición en Madrid. Ha cumplido uno de sus sueños: llegar a la Capital para tratar de introducirse en el mundo musical de Madrid; de Barcelona trae un buen número de obras de todos los géneros, tiene prisa, voluntad y unas ganas enormes de estrenar; le advierten de la dificultad que entraña la empresa.
El Teatro Lirio lo tenían copado Chapí, Fernández Caballero, Valverde , Chueca... y dos autores jóvenes que se incorporan en 1901: Amadeo Vives y José Serrano , el primero con Don Lucas del Cigarral y el valenciano con La Reina Mora. Marquina no se amilana, trabaja sin descanso, lucha y estudia sin horas, se relaciona con el mundo de la cultura y aparecen los primeros libretos para musicar... y uno de ellos, titulado La Última Copla de Jackson Veyan y Jesús Plaza, se estrena el 20 de febrero de 1904 en el Teatro Moderno. La noche del estreno hay un espectador de excepción entre bastidores que abraza y felicita a Marquina por el éxito conseguido... es Ruperto Chapí que le profesa sincera amistad y que le alentaría hasta la muerte del glorioso autor de La Revoltosa en 1908. Marquina le profesó un cariño absoluto toda la vida.
A partir del éxito de La última copla , Pascual Marquina colabora con Pablo Lunay Blasco Ibáñez en Sangre y Arena, con Celestino Roig en El tren de lujo , con Miguel Mihura y Ricardo González en El candil del Rey , con Enric Morera en L'hivern , con Padilla en Sol y caireles , ... así hasta más de cincuenta zarzuelas, algunas con más de doscientas representaciones.
Mientras, siguen naciendo sus obras populares, aquellas que le darían tanta notoriedad, los pasodobles, pasacalles, mazurcas, chotis... Las jotas que llevaría siempre en el corazón y que las haría bailar con marchosería y garbo abrazadas a un pasodoble. En 1914, dirigió la Orquesta del Teatro de la Zarzuela, labor que desarrollaría varias temporadas y en 1916 empuña la batuta para dirigir la Banda de Ingenieros, de tanto prestigio, que había tenido por directores a los famosos Eduardo López Juarranz -inolvidable autor del pasodoble La Giralda - y a Arturo Saco del Valle, y que alternando con la de Alabarderos actuaban en la Parada de Palacio.
Marquina obtuvo enormes éxitos nacionales e internacionales con la mencionada agrupación, lo que vienen a confirmar sus numerosas grabaciones. Durante dieciocho años fue director artístico y de orquesta de la Compañía Gramofónica La Voz de su Amo. Admirado y querido por cuantos intérpretes tuvo, grabó con Anselmi, Titta Rufo, María Galvani, Amelia Galli-Curci, Humberto Macnez, Cora Raga, Marcos Redondo -que le estrenó su zarzuela grande Santa María del Mar -, Eduardo Marcén, Palacios, Emilio Segi-Barba -que estrenó su himno de la Unión de Radioyentes , Pastora Imperio y la Argentinita, que bailó su obra más universal y rotunda: España Cañí .
Amigo de los artistas de su época, recordó siempre con inmenso cariño a los maestros Serrano , Alonso, Guerrero, Ángel Mingote, a quien le dedicó Marquina el pasodoble cantor baturro ...
Su pasión más encendida fue Aragón, donde volvía siempre y al que dedicó páginas entrañables: Sabiñán, Los de Ricla, Himno a Daroca, La Marcha de la Alegría, ¡Viva Calatayud!, ¡Viva la Jota! ... y su último pasodoble en su último suspiro ¡Viva Aragón que es mi tierra!
Pascual Marquina falleció en Madrid, el 13 de julio de 1948. Estaba en posesión de la encomienda de Alfonso XII, Placa y Cruz de San Hermenegildo, Cruz del Mérito Militar, Cruz del Rif, de Alfonso XIII y Caballero con Cruz de la Real Orden Victoria de Inglaterra. Aragón no le olvidó y le dedicó calle en Zaragoza y Calatayud junto con un monumento, original de Juan Cruz Melero, así como en Villena, y cada primavera cuando en las ramas vencidas de los frutales se columpia el mes de mayo, los sones de sus pasodobles acarician el aire de España con un contrapunto de jota.
PEDRO MORALES MUÑOZ

Nació en Lopera (Jaén), el 24 de enero de 1923. Miembro del Cuerpo de Directores Militares, fue Director de la Banda del Regimiento Soria nº 9. A los ocho comenzó a estudiar música en su localidad natal, decidiéndose por el clarinete. Amplio sus conocimientos musicales en Córdoba, donde estudio Armonía bajo la dirección de D. Pedro Gómez Laserna. A los 20 años obtuvo plaza de sargento músico en Madrid, donde completó su formación musical. En 1954 logró el ingreso en el Cuerpo de Directores Militares, tras lo que fue nombrado director de la Música del Regimiento Granada 34 (Huelva). En 1962 paso a dirigir la Banda de la Academia de Infantería de Toledo a cuyo frente permaneció cinco años. En 1967 fue nombrado director de la Música del Regimiento de Soria nº 9 en la que sustituyo a su amigo y profesor, Pedro Gómez Laserna.
Fue premiado en concursos de marchas procesionales en Sevilla, San Fernando y Málaga.Compuso las siguientes marchas: "Esperanza Macarena" (1968, que empezó a componer en un portal de la Campana el primer año que acompañó con la Banda de Soria 9 el paso de la Virgen de la Macarena), "Virgen de Montserrat" (1970, Hermandad de Montserrat), "Virgen de la Paz" (1970, Hermandad del Porvenir), "Virgen de los Negritos" (1972, Virgen de los Ángeles), "Cristo del Humilladero" (1973, de Lopera), "Virgen de la Encina" (1974, de Baños de la Encina), "Virgen de las Angustias" (1978, de Alcalá del Río), "Virgen del Refugio" (1981, Hermandad de San Bernardo), "Dulce Nombre de Jesús" (1982, Hermandad de La Quinta Angustia), "Cristo de la Conversión" (1985, Hermandad de Montserrat).
"Virgen del Dulce Nombre" (1986, Hermandad de Jesús ante Anás). "Virgen de Consolación" (1987, de Carrión de los Céspedes), "Paz y Amparo" (1988, Hermandad de la Borriquita de Cádiz), "Pasa la Virgen de la Soledad" (1990, de Tocina), "La Soledad" (1991, Soledad de San Lorenzo, segundo premio del concurso de marchas de la Fundación Sevillana de Electricidad), "Virgen de la Cabeza" (1991, marcha finalista del referido certamen dedicada a la dolorosa de la Hermandad de las Siete Palabras), "La Roda te corona" (1992, para la coronación canónica de la Virgen de los Dolores de La Roda de Andalucía).
"Al cielo con Ella" (1994, para la dolorosa de los Gitanos, aunque sin dedicar oficialmente), "Amor y Socorro" (1994, Hermandad del Salvador), "Virgen de la Esperanza" (1995, encargada por la Hermandad de la Macarena para la conmemoración del IV Centenario de su fundación), "Oliva de Salteras" (1995, misma Virgen), "Nuestra Señora de las Lágrimas" (1995, Hermandad de Santa Catalina), "Aurora Madre de Dios" (1995, Virgen de la Aurora de Baeza), "Cristo de la Exaltación" (1996, Hermandad de Santa Catalina), "Santa María de la O" (1996, misma Virgen), "Cristo de la Fundación" (1996, Hermandad de los Negritos), "Inmaculado Corazón de María" (1997, misma Virgen sevillana), "Esperanza" (1997, misma Virgen de Málaga, tercer premio del I Concurso de marchas "Maestro Perfecto Artola"), "Juan Jesús" (1998, en recuerdo de su hijo fallecido en tierras extremeñas), "Esperanza Reina de Triana" (1998, Esperanza de Triana), "Madre de las Mercedes Coronada" (1999, Virgen de las Mercedes del Tiro de Línea, ganadora del concurso de marchas de San Fernando), "Pastora de Cantillana" (1999), "Señorita de Triana" (1999, Virgen del Patrocinio), "La Milagrosa" (1999, para la misma Virgen del Tiro de Línea".
Asimismo, ha instrumentado marchas de distintos artistas, entre ellas, siete que Pascual González incluyó en un disco aparecido en 1993, y "Volver a verte", canción que el cantautor José Manuel Soto dedicó a su madre y de la que se habla en el capítulo VI. También ha compuesto marchas para agrupación musical, la última "Sentencia de Cristo" (1996, Hermandad de la Macarena), numerosos temas folklóricos, muchos cantados por Perlita de Huelva ("Recuerdo al Carbonerillo", "Tradición de Huelva", "No tengo apellío" y "A Perlita"), pasodobles, como "Recordando a Tejera", "Tomás Campuzano" y "Regimiento de Soria 9", marchas militares y diversas piezas de música sinfónica.
JOSÉ MARIA MARTÍN DOMINGO

Mahon 23, mayo 1887 - Madrid 16, julio 1961
Tuvo muy claro el maestro, a lo largo de toda su vida, la propiedad que tiene el arte de permanecer inalterado ante los azares del Poder, de la Moral o de la Historia. Con toda seguridad el temperamento creador necesita entregar ni mas ni menos que la vida al arte, que domina sobre la existencia, extrayendo al hombre habitado por esta pasión del juicio formulado por los otros con parámetros normales, habituales (de norma, de habito), de modo que en el descubrimiento -del-mundo-cada-día, parece que uno de estos hombres ha puesto, acaba de poner, algo nuevo, sorprendente, insospechadamente creado con la materia que vemos todos los días.
José Maria Martín Domingo fue, sin duda, uno de ellos. Los primeros pasos en la que seria su gran pasión los esbozo en su tierra natal, con su padre, Cecilio Martín, músico militar - bombardino - destinado en la banda del regimiento de la isla balear, donde comienza su aprendizaje de solfeo a la temprana edad de cinco años. Al los nueve años, ingresa en el internado de San Bernardo, en Madrid, donde tiene la fortuna de conocer al Maestro D. José Chacon, quien se interesa por el joven alumno y continua con su formación, recomendándolo a la tutela del catedrático de trompeta del Real Conservatorio D. Tomas Coronel. Son años cruciales para el desarrollo de un talento. D. Emilio Vega, director de la banda de Alabarderos, lo educa en las disciplinas de contrapunto, fuga y composición, y no deja de animar al adolescente Martín Domingo para que presente plaza en la banda de Alabarderos, entonces escuela de maestros, como cornetín solista. A los catorce años y previa petición de Dispensa a la Casa Real, (gestionada por el propio Emilio Vega), porque el muchacho no alcanzaba la edad reglamentaria para opositar, obtiene plaza de músico de primera en el Batallón de Cazadores de Barbastro con guarnición en Madrid. Al año siguiente y por el mismo procedimiento, ingresa en la Banda del Real Cuerpo de Alabarderos.
La rara precocidad de estos hechos provoca que se propague rápidamente fama de virtuoso, por lo que es invitado con frecuencia a las orquestas de los teatros de zarzuela y opera. D. Tomas Coronel le introduce en la Orquesta del Teatro Real, cuyo director, D. Ricardo Villa, al constituirse la Banda Municipal de Madrid , en 1909 le concede el puesto de primer cornetín. Tiene 22 años. El Maestro Villa, reconoce en Martín Domingo excelentes cualidades como Director, de modo que, en la ausencia de D. Miguel Yuste -subdirector- comienza a coger la batuta bajo la tutela de tan gran artista. Es por aquellos años cuando Martín Domingo comienza a formar sus propios grupos, a los que dirige en los madrileños cafés de S. Isidro, Atocha y Hotel Nacional, focos de tertulia y cultura, donde a su fama como director comienza a sumarse la de compositor, pues allí estrena numerosos pasodobles, polkas, valses, habaneras, mazurkas, etc., de gran éxito y popularidad. En 1918 consigue por oposición su ingreso como músico Mayor del Ejercito, con destino en Santa Cruz de Tenerife. allí dirige conciertos públicos con la banda militar, organiza coros, compone obras como la celebradísima "Ven, Cirila, ven", "Icod", pasodoble sobre motivos canarios, "El Desfile", "El Coronel Mayorga", etc. Requerido por el maestro Villa, pide el traslado a la península.
Después de un breve destino en Pamplona, abandona el Ejercito tras el fallecimiento de D. Miguel Yuste para ocupar la plaza de subdirector de la Banda Municipal de Madrid, cargo que ostento durante mas de 30 años (repartidos en diversas épocas) durante los que no ceso en su faceta de compositor dejándonos inolvidables piezas como "Lagartijilla", "Marcial, eres el mas grande" o "Los dos Adolfos" solo por citar algunas de su extenso repertorio, y simultáneamente realizo una de las labores trascripción mas intensas para la Banda Municipal, contabilizándose en su archivo mas de 50 partituras instrumentadas por el en un alarde de conocimientos técnicos. Gran folklorista, conocedor e investigador de ritmos y aires Españoles, mantuvo profunda amistad con personajes de las letras y artes de su época, como Carlos Arniches, Francisco de Cossio, Jacinto Guerrero, Moreno Torroba, Mariano Benlliure, etc. aportándose mutuamente, como hombres de su tiempo, la pasión por el arte y los conocimientos de los que salían obras de tan fácil y natural comprensión como de estudiada y compleja arquitectura interior. Confundido con el paisaje de Madrid, popularísimo, querido y respetado por todos los que le conocieron, se entregaba y entregaba todo cuanto tenia. así fue conocido como el "Maestro" popularmente "Pepito" por sus amigos y colgas coetáneos, y "D. José" cuando se estaba bajo la batuta. Recibió el reconocimiento de su querido Madrid en 1953 otorgándole el Concejo Municipal la Medalla de Plata de la Ciudad. Años antes la Republica Francesa le había distinguido con la medalla de la villa de Paris. Falleció el 16 de Julio de 1961. Comopara no dejarnos del todo, ese día la Banda Municipal de Madrid estrenaba "Lliria". Su ultimo pasodoble.
MANUEL LÓPEZ FARFÁN

Nace en Sevilla, el 7 de mayo de 1872; muere en San Juan de Aznalfarache (Sevilla), el 27 de enero de 1944. Músico mayor militar y afamado compositor. Fecundo compositor sevillano cuyo talento y genialidad puso de manifiesto no sólo en sus hermosas marchas procesionales, de las que "Pasan los campanilleros" y "La Estrella Sublime" batieron récords de popularidad, sino en sus zarzuelas, himnos, pasodobles, marchas militares, cuplés, suites, poemas descriptivos, preludios, sevillanas, etcétera. Sin embargo, pese a que sus obras superaron las cuatrocientas (de ellas varias obras líricas estrenadas con gran éxito en el sevillano Teatro del Duque), pasó a la posteridad por sus dos marchas emblemáticas:"Pasan los campanilleros" y "La Estrella Sublime". El maestro Farfán, así se le conocía en su tiempo, fue un sevillano de pro, despierto e ingenioso, y profundamente enamorado de la ciudad que le vio nacer. Todos los que le conocieron, algunos de los cuales aún subsisten, le definieron como una gran persona y un gran músico, cuya mayor debilidad fue su apego a la bebida.
Pero independientemente de su gran talla musical y su talento artístico, a Manuel López Farfán hay que admirado en su calidad de innovador de la marcha procesional sevillana. Hasta la composición de "Campanilleros" (1924) y "Estrella" (1925), el estilo de la música cofradiera imperante en Sevilla era fúnebre y lento. Sin embargo, con él apareció otro tipo de marcha procesional, rítmica y vibrante, a cuyo son los pasos de palio cobraron vida y se agitaron exuberantes, constituyendo de ahí en adelante el más grandioso homenaje musical que se le ha tributado a la Virgen María. Fueron cinco las innovaciones que introdujo en la marcha cofradiera hispalense: el picado (escuchar "La Estrella Sublime" y "La Esperanza de Triana"), la viveza y dinamismo de su ritmo, la inclusión de cometas, la introducción de la saetilla y la composición de marchas para banda y coro.
Manuel López Farfán, hijo de José y María de la Concepción, según costa en su hoja de servicios militar, nació en el barrio de San Bernardo y, según un familiar lejano, estudió música en el Asilo de San Fernando. A finales de febrero de 1886, contando 14 años, ingresó como educando de música y voluntario de menor edad en el Batallón de Cazadores de Cataluña n° 1 con el que el 15 de marzo de 1888 marchó a Córdoba y participó en las contiendas bélicas de Melilla y Cuba. En dicho batallón fue nombrado músico de tercera y obtuvo por oposición las plazas de músico de segunda y primera. En Cuba permaneció desde el 7 de diciembre de 1895 hasta el 2 de febrero de 1899, estuvo en las plazas de Cabairien, Remedios, Cienfuegos, Santa Clara y Trinidad. A su regreso a Sevilla se incorporó al Regimiento de Granada para sustituir a Francisco Serra.
El 26 de julio de 1907 es destinado a la Música de la Academia de Artillería de Segovia donde permanecerá hasta el 19 de enero de 1911 en el que se incorpora al Regimiento Vizcaya n° 51 en Alcoy (Alicante). La hora del retorno a Sevilla aún tardaría varios años en llegar. Así, el 18 de febrero de 1912 es destinado al Regimiento de la Reina n° 2 en Córdoba con el que en la Semana Santa del año siguiente se traslada a Sevilla para acompañar a varias cofradías. En julio de 1913 parte para Melilla donde permanecerá hasta abril de 1915 año de su traslado al Regimiento Zaragoza n° 12 en Santiago de CompQstela, última etapa antes de su regreso a Sevilla, donde el 22 de febrero 1919 se incorpora al Regimiento de Soria 9 en el cual permanecería hasta su pase a la reserva activa diez años más tarde.
En la carismática formación musical estrenó "Pasan los campanilleros" y "La Estrella Sublime", sus dos composiciones más populares. El 30 de abril de 1929, a petición propia, le es concedido el retiro residiendo en la calle González Cuadrado n° 11 de Sevilla. Por diversas partituras que se conservan en el archivo de Enrique García Muñoz puede comprobarse que residió en Coria del Río y en San Juan de Aznalfarache, pueblo donde falleció el 27 de enero de 1944. En recuerdo de dicha efemérides fue colocado un azulejo en la fachada de la casa de la calle Calvo Sotelo donde falleció.
El acto constituyó el colofón del brillante homenaje que se le tributó en 1989. Estrenó las siguientes obras líricas: "El don Cecilio de hoy" (1907), zarzuela inspirada en una revista satírica que editaba el abuelo de Carmen Sevilla, José García Rufino; "Trianerías", con libreto de Francisco Rodríguez Zaragoza y Antonio López Valenzuela, estrenada el 14 de agosto de 1913; "La mala lengua", zarzuela con letra de Luis Montoto, cuyo estreno tuvo lugar el7 de abril de 1917; "Las concejalas", soneto de actualidad sevillana, con libreto de José García Rufino, estrenado con sonado éxito el 11 de noviembre de 1924, y "Lo de siempre", sainete dramático original de su ahijado Raimundo Hernández "Vinivici", cuyo estreno tuvo lugar el 12 de marzo de 1926.
Aparte, quedaron inéditas, el "sablazo lírico" titulado "El maestro de armas" (1900), que no se estrenó por extravío del libreto de Francisco Robles, "La grieta roja o el valor de los hombres" (1925), con guión original de Raimundo Hernández y Luis Prat, en cuya partitura por lo atrevido del argumento el maestro escribió, "Esta zarzuela ni se estrena ni se estrenará", y "El clavel de sangre" (1936), cuyo estreno lo impidió el comienzo de la Guerra Civil, que sorprendió al autor en Madrid con el libreto. Firmó y dedicó innumerables pasodobles, entre ellos, el titulado "El Real Betis Balompié" (1925), compuesto en colaboración con el suboficial de su banda, Andrés Egea, bético como él. Este pasodoble fue reestrenado en 1992 por la Banda de la Cruz Roja, cuyo director, Enrique García Muñoz, fue el autor de la recuperación de la histórica partitura que estuvo bastantes años guardada en una carpeta equivocada. El genial compositor, recordman de la música procesional sevillana, fue autor de las siguientes marchas procesionales:
"En mi amargura" (1896, dedicada a una dama cordobesa llamada Leonor Navarro y Carnero, que en 1907 retituló como "Cristo de la Exaltación" en honor del Crucificado de Santa Catalina), "Esperanza" (1899, que en un principio dedicó a la Macarena, aunque no llevó a cabo su ofrecimiento), "Spes Nostra" (1904, dedicada a la Macarena, a la que incluso donó sus derechos), "Cristo de la Exaltación" (1906, Hermandad de Santa Catalina, lla mada en un principio "En mi amargura), "Santísimo Cristo de la Exaltación" (1907, Hermandad de Santa Catalina, otra distinta de la anterior), "La Virgen del Linarejo" (1907), "Cristo del Amor" (1907, mismo Cristo), "La Cruz de Arriba" (1920), "El Refugio de María" (1921, para la dolorosa de su barrio, cuya composición le hizo llorar de emoción), "La Victoria de María" (1923, Hermandad de las Cigarreras), "Virgen del Mayor Dolor" (1923, Hermandad de la Carretería), "Pasan los campanilleros" (1924, Hermandad de las Siete Palabras), "La Estrella Sublime" (1925, Virgen de la Hiniesta), "La Esperanza de Triana" (1925, misma Virgen).
"El Dulce Nombre" (1925, otra de sus marchas rítmicas, dedicada a la Hermandad de "La Bofetá"), "La Virgen en sus Lágrimas" (1926, Hermandad de Santa Catalina), "La Virgen de la Asunción" (1926, marcha-plegaria dedicada a la Asunción de Cantillana para banda y coro, con letra de su ahijado, Raimundo Hernández), "Nuestra Señora de la Palma" (1927, Hermandad del Cristo de Burgos), "El Calvario de un artista" (1928, recopilación de fragmentos de las marchas escritas hasta entonces), "La Semana Mayor o Pasión y muerte de Jesús" (1935, para banda y coro, compuesta en Coria del Río) e "Impresiones del Jueves Santo" (1938, también para banda y coro), "La guardia sobre los luceros" (1938) y Cristo de la Salud" (1939, Hermandad de San Bernardo), compuestas en San Juan de Aznalfarache. Asimismo, en "El Noticiero Sevillano" del 14 de marzo de 1913, se dice que entre las marchas que tocaría en Sevilla la Banda del Regimiento de la Reina de Córdoba figuraban las marchas de su autoría "Madre Mía" y "La Saeta". Sin embargo, ninguna de las dos figuran en la libreta donde anotó todas sus obras.
SEBASTIAN VALERO JIMÉNEZ

Nació en Huelma (Jaén), el 25 de diciembre de 1926. Miembro del Cuerpo Nacional de Directores Civiles. Cursó la carrera de Trombón y fue profesor de Armonía en el Conservatorio de Córdoba. Dirigió las bandas jiennenses de Huelma y Belmez de la Moraleda y la de Aguilar de la Frontera, en Córdoba. Compuso las siguientes marchas procesionales:
"Cristo de la Salud" (1986, de Aguilar de la Frontera), "Santa María de la Salud" (1988, de Málaga), "Jesús Nazareno" y "Resurrección Gloriosa" -ambas para imágenes de Aguilar de la Frontera- "Font Sancta" (Patrona de Huelma), "Reina y Madre", "Devoción", "Procesión carmelitana", "Ritual", "Procesional Palmas y Olivos", "Y al tercer día... Nazaret", "Imágenes" y "Jerusalén". En 1997 participó en el I Concurso "Maestro Perfecto Artola" de Málaga con la marcha "Cristo de la Esperanza", que dedicó a la Hermandad de la Salud de dicha ciudad. Compuso, además, obras de concierto, canciones y temas navideños, en cuya especialidad obtuvo, en 1973, un primer premio en Madrid.
RICARDO DORADO JANEIRO

Nace en La Coruña, el 7 de febrero de 1907; muere en Madrid, el 28 de octubre de 1988. Miembro del Cuerpo de Directores Militares. En su ciudad natal estudió música con Manuel Martín. A los 15 años ingresó en el Regimiento Zamora de Madrid donde continuó sus estudios con profesores del renombre de Julio Sánchez Mayoral, Joaquín Turina y Manuel de Falla. Posteriormente, ingresó en el Regimiento Inmemorial, también en la capital de España. La plaza de músico mayor la obtuvo con el número uno. Dedicó muchísimos años a la enseñanza y fueron numerosos los músicos destacados que instruyó. Sus marchas, que en la actualidad no se interpretan en Sevilla, eran habituales antes en los repertorios de las bandas sevillanas.
Suyas son: "Altare Dei", "Cordero de Dios", "Dadnos la Paz", "Dominus Tecum", "Dona Nobis Pacen", "Getsemaní", "Gloria al Señor" y "Hosanna". Sus mayores éxitos los obtuvo en el campo de la música militar, género para el que compuso marchas como "San Marcial", "San Quintín", "Regimiento Inmemorial", "La Legión del Aire" (Los Paracaidistas), "La Orgía Dorada" y el "Himno del Ejército del Aire", que lleva letra de José María Pemán. Compuso también obras de conciertos, pasodobles, entre los que pueden citarse "Lucerito de Triana" y "Fiesta en Sevilla", y distintas obras que rememoran a Andalucía, entre la que se cuentan "Granada" y "Granada Cañí". También obtuvo resonantes éxitos en el género lírico con el sainete "Los ases del barrio" y la ópera "La Gitanilla". La música de revistas como "Todo para la mujeres" y "Los celos de la Sole" son obra suya.
PERFECTO ARTOLA PRATS

Nació en Benasal (Castellón), el 30 de diciembre de 1904; falleció en Málaga, el 23 de octubre de 1992. Fue director de la Banda Municipal de Málaga. A los 7 años ingresó como Flauta en la banda de su pueblo natal. A los 19 era músico militar en Barcelona donde continuó su formación musical que completó en Madrid con Emilio Vega. En 1931 ingresó como Clarinete en la Banda Municipal de Málaga, de la que fue director de 1945 a 1951, año en el que obtuvo la plaza de profesor de Clarinete del Conservatorio malagueño. A su jubilación, en 1974, accedió a dirigir la Banda Municipal de forma altruista.
Fundó la orquesta que llevó su nombre, la Masa Coral Malagueña, más tarde denominada Agrupación Lírica Malagueña, y director de la Orquesta Sinfónica de Málaga. Además, fundó y dirigió otras bandas, entre ellas, la Gran Banda de 110 componentes de los colegios Miraflores y Gibraljaire. Dominaba el Flautín, el Requinto, el Clarinete, el Saxofón y la Guitarra. Ha sido el músico que más marchas compuso para la Semana Santa malagueña. En total veintinueve, la mayoría dedicadas a imágenes de la capital malacitana: "Virgen de la Merced" (1981), "Cristo de la Humildad" (1983) y "Juventud Cofrade" (1988), para la Hermandad de la Humildad; "Plegaria a Jesús del Rescate" (1983), "Virgen de Gracia" (1985), "Nazareno del Rescate" (1987) y "Pregón del Rescate" (1988), para la Cofradía del Rescate, "Semana Santa en Málaga" (1958), "Jesús de la Pasión" (1985), "Coronación de la Virgen de los Dolores" (1986) y "Virgen del Amparo" (1987).
De 1988 son las siguientes: "Nuestra Señora de la Esperanza Coronada" (coronación canónica de la Esperanza), "Santo Grial (Sacris Solemnis)" (Hermandad de la Santa Cruz), "Cristo de las Penas", "Veleña Virgen del Rocío" (Vélez Málaga), "Pollinica y Rocío" (Vélez-Málaga), "Virgen de la Piedad" Y."Virgen del Carmen de Salteras" (Salteras, Sevi lla). De 1989: "Nuestra Señora de la Soledad", "Nuestra Señora de la Concepción", "Cristo de la Exaltación", "Nazareno de la Salutación", "Sentencia", "Virgen de la Trinidad" y "Virgen del Rosario". Por último, compuso: "Cristo de Ánimas y Ciegos" (1990), "Cristo de la Expiración" (1991, Cofradía de los Estudiantes de Antequera) y "Virgen de la Alegría" (1991). Sin datar, están: "Nuestra Señora de los Dolores de San Juan" y "Vera Cruz y Lágrimas". En sus obras, que superan el medio centenar, figuran piezas de estilo sinfónico y religioso, himnos, pasodobles, el Cancionero Popular del Maestrazgo, la zarzuela "Coraliyo" y la revista "Rosa de Espinas". Entre sus galardones más preciados figuran la Encomienda y medalla de oro de la Orden de Cisneros (de la que fue Caballero) y la Medalla de primera clase al Mérito Municipal del Ayuntamiento de Málaga.
JAIME TEIXIDOR DALMAU
(Barcelona 1884-Baracaldo 1957)
Estudió música, sobre todo dirección y composición, e ingresó en el Ejército como especialista en dicha actividad, llegando al grado de brigada como director de la banda del regimiento 68 de Melilla. Ya en esa época se inició en la composición, y llevó a cabo diversas partituras dedicadas a la población melillense y sus alrededores. Con cuarenta años de edad, en 1924, fue requerido por la Primitiva de Carlet para dirigir esta formación valenciana. En su casa de la calle de La Vila montó una academia en la que dio clases de piano y violín. Su autor permaneció solamente dos años en Carlet, pasó temporalmente a Manises, después dirigió la Banda del Círculo Instructivo Musical de Valencia y, por último, pasó a dirigir al final de los años veinte la Banda Municipal de Baracaldo, localidad vasca en la que permaneció hasta su muerte. Su Más famoso y universal pasodoble es Amparito Roca. Amparito Roca existió. Era una niña, nacida en el municipio valenciano de Carlet en el año 1912 y que falleció en 1993, con 81 años de edad. A ella estaba dedicado este pasodoble. Amparo tenía entonces doce años y era la amiga de María Teixidor, la hija del maestro y colaboradora suya en la academia familiar, donde Amparo acudía para recibir clases de piano. El afecto que el músico sintió por la niña le llevó a dar el nombre de ésta al pasodoble, estrenado en septiembre de 1925 en el Teatro El Siglo. Es, sin lugar a dudas, uno de los pasodobles más conocidos del autor e incluso ha llevado al Ayuntamiento de Carlet a colocar una placa en la casa en la que nació Amparito Roca, la niña. Realizó un total de casi 500 composiciones de distintos estilos, de la que destaca sobre todo el celebérrimo pasodoble "Amparito Roca".
Alguna Marchas Procesionales:
- Domus Áurea (incluye una genial, bellísima y excelente adaptación y armonización del himno del Santísimo Sacramento. ya usado como melodía por José Blanco en la conocida Marcha Procesional "Triunfal") - La Pilarica - La Virgen Milagrosa - Luz Divina - Sacris (junto con María Teresa Texidor Tico) - Auxilium Christianorum - María Auxiliadora - Piedad Señor - Sueño eterno - Paz eterna
SANTIAGO LOPE GONZALO

Músico. Nacido en Ezcaray el 23 de mayo de 1871. Aprende solfeo y piano con el organista de la parroquia de su localidad, D. Ángel Miguel Lope y a los 6 años se incorporó a la banda del municipio tocando el flautín. Por recomendación de un director de banda militar que visitó Escaray fue enviado a Madrid donde ingreso en el Conservatorio Real, estudiando violín con Jesús Monasterio y armonía y composición con Emilio Arrieta.
Cuando contaba 15 años ingresó en la orquesta del Teatro Apolo y después en la Sociedad Artístico Musical de Madrid, dirigida por el maestro Bretón. A los 20 años no solo dirigía la orquesta del Teatro Romea sino también había sido reconocido como violinista acompañante, director y compositor. Sus composiciones incluyen un solo acto 'juguete lírico' "Las aguas buenas" y estrena su primera zarzuela " Los sobrinitos"
Fue director de orquesta de otros teatros de Madrid como el Apolo, la Zarzuela o el Príncipe Alfonso.
RAFAEL TALENS

Nació el 9-9-1933 en Cullera (es hijo predilecto de esta ciudad)
Ha estudiado clarinete, piano, composición y dirección de orquesta en los conservatorios de Valencia y de Madrid.
Ha dirigido la Orquesta y la Banda Municipal de Valencia, la Banda Municipal de Alicante y la Banda Municipal de Mallorca.
Es catedrático de Armonía del Conservatorio Superior de Valencia.
Ha compuesto muchas obras para bandas de música como:
- Cosmos-seis escenas sinfónicas (Obra seleccionada Premio Valencia)
- Ibérica (Obra Seleccionada Premio Valencia)
- Festivoles
- Tercio de Quintes (Pasodoble)
- Sicania
- Caçons de Mare
- Semiotecnia (Obra seleccionada Premio Valencia)
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